domingo, 6 de octubre de 2019

Huesos.





HUESOS


Casi todo en mí es biodegradable
los sueños
las promesas
el amor.
Después de morir
los huesos duran por su vocación de cimiento,
el tiempo demora en derrotarlos
pero hay tantos en el mundo
que ya no son coleccionables.
Si hubiese sido un saurio
los siglos harían petróleo con mis huesos.
Fui poeta
mis restos son versos mutantes
invencibles.
Ese fue el soplo con que Dios
los impulsó.
Las palabras siempre retoñan
en todo terreno
en toda época.



Anuar Bolaños.



6 comentarios:

  1. El mejor homenaje -desde el verso- a la palabra poética. Tienes razón: ella no es perenne. Es imperecedera. Un abrazo. Carlos

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  2. La palabra es un maravilloso fluir(se) que no deja de florecer…

    Bonito poema.

    Abrazos, y feliz semana.

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  3. Y qué suerte haber nacido poeta... el mejor legado para la tierra, el verso, la palabra, la poesía...

    Mil besitos.

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  4. Pues digamos que los versos son el calcio de los huesos.

    Muy bueno y original. Un abrazo

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  5. Los versos flotan en el tiempo.

    Un abrazo.

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  6. Los versos, a veces, permanecen sepultados mucho tiempo, como los huesos, pero a diferencia de éstos, no son biodegradables. Incluso consiguen salir a la luz cuando alguien los rescata del olvido o de la absoluta ignorancia de su existencia. Las palabras de un verso son versátiles, dúctiles, provocan distintos sentimientos según la persona que las lea, diferentes opiniones según como sean interpretadas... Por eso, como bien dices, siempre retoñan en cualquier tiempo y lugar. Por eso, no queda otra que darte toda la razón.
    Por eso deseo que tus versos encuentren siempre la luz donde hacerse visibles, donde cualquiera con un poco de pausa, pueda sentirlos y expanderlos al resto que aún no los ha leído.
    Un abrazo, Anuar.

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