La
Tarde
La tarde está sola y silenciosa. Simona —su mascota— mira por la ventana la calle vacía. El café se destila con la parsimonia del tiempo. El invierno se tomó un respiro, hace sol y brilla el aire. El barrio toma la siesta larga del domingo. En sus recuerdos suena el violonchelo que oyó en una película japonesa sobre el ritual de la muerte. Marcela, la mujer que habita su casa, tiene una vida que su mente no abarca y tampoco husmea. Ella tiene la bondad de obsequiarle la mejor versión de su corazón, su ternura le basta para aceptar que él es un tipo con suerte, uno que degustó el vértigo de la noche y pudo regresar del desquicio. Iván entiende que el amor nunca es un huésped vitalicio y su visita ocurre tan sorpresiva como fugaz. Tiembla cada que llega la mañana y frente a él tiene un día desocupado y ajeno. Finalmente le pertenecemos a La Nada, piensa. No es cierto que la tarea cumplida traiga la calma. Estamos en deuda siempre.
Felicitaciones por Marcela, que bien habla de su empeño por hacer novela. Buen vientop y buena mar. Carlos
ResponderEliminarbuena pinta
ResponderEliminarsaludos
Un fragmento excelente, muy bien armado y adjetivado. Hay para mirar la novela, sin duda.
ResponderEliminarUn abrazo
El fragmento que nos traes tiene muy buena pinta, enhorabuena y mucha suerte!!
ResponderEliminarUn beso.
Ignoro la literatura.
ResponderEliminarEs decir, soy una ignorante de esa riqueza que no se revela sino a quienes la conquistan con dedicación. El buen trabajo trae sus resultados.
Un abrazo
Hola Anuar. Hoy me acordé de ti y del día en que me dijiste que no querías ser mi amigo y te despediste con un beso... hace siglos, hace más o menos 20 años... y como pasa el tiempo :-)
ResponderEliminarCaramba, Iveth!
ResponderEliminarMe dejas tu correo electrónico, por favor.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarque maravilla
ResponderEliminarme voy a volar despues de haberte leido
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola, Mónica. Gracias por pasar a saludar.
ResponderEliminarQuiero compartir cómo mi pequeña se curó del herpes gracias al Dr. Jekawo en www.drjekawo.com y correo electrónico drjekawo@gmail.com. Me partía el corazón ver a mi pequeña sufrir de herpes y a mi esposo también padecer diabetes, pero después de someterse al tratamiento herbal del Dr. Jekawo durante 16 días, mi pequeña y mi esposo ahora están sanos. El Dr. Jekawo también curó la fibromialgia de mi hermana. Prometí compartir las buenas noticias en todas las plataformas para llegar a las personas que buscan una cura permanente para otras enfermedades como el herpes, la diabetes, el VPH, la artritis, el cáncer, el Parkinson y otras enfermedades.
ResponderEliminar